lunes, 12 de septiembre de 2011

Te brillaré; un día, te brillaré.

Nunca;
esferas tan brillantes.
Jamás;
aquel resplandor.
Los suyos,
nunca juzgaban
pero dolía mirarlos
como al sol,
...ver en ellos reflejada,
mi diminuta figura en llamas,
insignificante,
enmarcada en fina avellana.
Añoraba aquel día
que aquel divino portaretratos
encerrara en su reducido centro
mi imagen, sí,
pero digna, de una vez,
y,
finalmente,
inmutable.

9 comentarios:

  1. que terrible la gente que para juzgando a todo el mundo.

    es mejor cuando se acepta a las personas tal como son.

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  2. Sobretodo digna.

    Hermosos versos.

    Abrazo.

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  3. Precioso poema. Me encanto!
    Un beso
    Nos seguimos?

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  4. la ocurrencia del portaretratos es envidiable! Saludos, Srta.

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  5. buena cadencia scarlett. queda sonando.

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  6. Muchas gracias por todos los comentarios tan lindos. :)

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