lunes, 25 de octubre de 2010

(26)

hay días que mejor dejarlos quietos
así es que aquí estoy
dejándolo quieto
ya no contando
nunca más computando
días sin importancia
que hace tiempo ya
perdieron su significado
así es que a arrancar el almanaque
a despegar sus hojas
y quemarlas en la vereda
ver los días de tinta y papel
consumirse de agosto a agosto y casi noviembre
la tinta derritiéndose
dibujando mis pensamientos
y deletreando los dos números
que comenzaron la odisea.

3 comentarios:

  1. Supongo que es el recuerdo: hay cosas de las que uno no quiere acordarse. La tinta toma nuevos bríos. Yo digo que renovarse siempre es bueno. Suerte:)

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  2. Arde, de veras que sí.

    @Lady Godiva: Antes de renovarse hay que lograr dejar el pasado en el pasado. Para eso sí necesito el "suerte", así que gracias. :)

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