martes, 2 de octubre de 2012

Justicia.

Justicia
dices, mientras me devuelves una mirada perniciosa,
jamás existió palabra tan extraña:
de significante robusto y poderoso
suele posarse en los labios idealistas
no cual mariposa en flor, delicadamente,
sino más bien como águila aferrando su presa,
con una firmeza violenta;
mas un análisis consumado de la relación
entre significante y significado,
muestra que jamás hubo una conexión más arbitraria,
jus-ti-cia,
de significante imponente,
de significado impotente,
impotente como los ruegos a dios o a la providencia,
imposibles como el lenguaje en las bestias,
de concepto tan vacío como la mirada de un ciego,
la justicia, querida, 
no existe.

2 comentarios:

  1. El primer problema de la justicia es el nombre. El segundo es creer que es.

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