miércoles, 30 de septiembre de 2009

There are no accidents.

Por un lado es genial creer que existe algo como la sincronicidad, no que haya una predestinación como tal, sino que el universo conspire para que ciertas cosas se den, espontáneamente. Menos omnipotencia de un ser, más efecto mariposa minus lo científico plus un touch romántico..., y, y, arrivamos al concepto que quiero descubrir. Me encantaría llamarle "Providencia" porque me encanta esa palabra, but it's taken.

Sí..., cuando uno le da tantas vueltas a algo que se puede resumir en una palabra o dos, es porque quiere adaptar ese algo en lo que uno quiere que sea, para que sea, de esta forma, ese algo y no otra cosa que uno intenta disfrazar con generalidades.



Ta, nunca entendí si te gustaba el batero o no. Para mí es genial.

Ya sé que empecé con "Por un lado"..., el otro lado me lo olvidé.

Voy a comer ñoquis un 30. Whatever.

martes, 29 de septiembre de 2009

Asociaciones libres editadas.

En la oscuridad podía adivinar su figura..., mi figura, -pues la había esculpido yo con mis manos-, desparramada sobre mí, desnuda. Así era _ _ _, en su totalidad. Solo se escuchaba su respiración, (ir)regular. Destilaba su perfume seductor. Seductor, seductora. Ella era una promesa de eterna suavidad. Le dibujaba contornos cada vez que la tocaba. Ella no los tenía. Y a mí me divertía intentar contenerla, en mis caricias, retenerla, en mis besos, atraparla, enredándola en mi cuerpo, abarcarla, en mis manos. Ella, inabarcable. (Era) inconcebible! Se me escapaba por entre los dedos. La repelían mis lágrimas (era alérgica al agua, y a muchas otras cosas). Igual, nada de eso importaba allí en el silencio de las voces, en la música de los cuerpos que aguantaban, enlazados, un poquito más. Yo, que aborrecía la luz que se colaba entre su cuerpo y el mío, que invitaba a las voces a comenzar su canto en discordantes disonantes. Yo, que miraba desconsolada la aguja sentenciosa que te separaba de mí.

Yo, sin ti. (-2:30)

viernes, 14 de agosto de 2009

Solo para Artgerust.

La próxima vez que te vea
Me acercaré por detrás, te vendaré los ojos
Con un paño rojo de seda

La próxima vez que te vea
Te tomaré por sorpresa, te haré una bolita
Y te leeré algo de Idea

La próxima vez que te vea
Te besaré bien fuerte, te resguardaré de la lluvia
Y seré tu albacea

La próxima vez que te vea
Me desharé de ti, arrojándote con fuerza
Hasta que ya no te vea

Pero la próxima vez que te vea
Estarás rodando, me olvidaré de tu nombre
Y te harás cada vez más pequeña

La próxima vez que te vea
Correré tras de ti
Correré tras de ti
Correré tras de ti

La próxima vez que te vea
Te alzaré del piso, te guardaré en mi bolsillo
Y te pondré una correa

Cuando sea grande quiero ser como él.

Hoy vi el video de cuando Tony Hawk logró el 900. Le costó 8 intentos. Cada vez que fallaba su cara se contorsionaba en gestos más desconcertantes. Cada vez la derrota se hacía más insoportable. Cada intento agregaba una cuota extra de decepción a la siguiente. Cada vez la presión y la angustia y la fatiga le oprimían más el corazón. Cada vez el fracaso se hacía más inminente.Pero lo logró, carajo. Qué lindo debe sentirse. Qué lindo x8.

lunes, 27 de julio de 2009

Mujeres en Arte

Acá les dejo un video fabuloso de Philip Scott Johnson. Aparentemente hay 90 obras distintas incluídas en el video. Está muy lindo. ¡Mírenlo!

Y aquí hay una lista completa de todas las obras, artistas, y épocas que aparecen.

domingo, 26 de julio de 2009

11... o 330... o 19.800... o 1.188.000... o 71.280.000.

Estás rondando por aquí, y me pones nerviosa (no el nerviosismo típico de cuando te veo, de cuando ves a aquella que se presenta como un desafío a la naturaleza, a un Dios, si hubiere, a... en fin) y me distraes de mi cometido, pues jamás habrá algo que pueda competir con lo que me das tú. Pero aquí estoy, deseando publicarlo y volver contigo, agregar números a esos contadores, que un día serán infinitos e imposibles de contar, infinitos como las palabras y conceptos que abarcará mi neologismo, infinitos como las aventuras que tendremos, infinitos como las cosas que probaremos como las horas, los días, los meses que nos veremos envueltas en un abrazo eterno, sí, infinitos como eternos como absolutos como únicos como míos y tuyos como nuestros.

El camuflage de Lui Bolin

Este hombre de 35 años proveniente de China, logra camuflarse en cualquier contexto. Él dice que su arte es una protesta en contra de las acciones del gobierno, que cerró su estudio en el 2005 y que persigue artistas. Es el no "encajar" en la sociedad moderna. A pesar de sus problemas con las autoridades Chinas, la obra de Liu es apreciada a nivel internacional.

Y realmente es muy interesante:






martes, 21 de julio de 2009

Neologismo.

"La imagen que un solo hombre puede formar es la que no toca a ninguno", decía Borges en boca de Averroes. ¿Será cierto? ¿Existe, entonces, aquella figura lingüística que te hará justicia? Quizás. Quizás alguien más te haya imaginado, alguna vez, en palabras. Pero lo dudo, pues él (o ellos) no te conocía(n) y quien te conoce, sabe que eres inconcebible. Entonces, creo, el número de personas que pueden haberlo logrado se ve bastante limitado por motivos tanto prácticos como satisfactorios. Entre estos privilegiados me encuentro, y no he oído, hasta el momento, de nadie que haya conquistado esta empresa. "¡Qué bueno!", pienso. Quiero ser yo. Dios, quiero ser yo.

Eres un universo entero. Un universo de palabras, no por su comprensión, sino por su eternidad. Eres esas cosas, y las eres potenciadas al infinito. Eres todas esas voces, todas ellas, pero quiero que seas una, pues no puedo nombrarte con justicia si las eres todas... y además "uno" parece un número justo, cabal.

Quiero encontrarla. A ella. La que evoque la perfecta imagen, la que te recuerde, la que te englobe. Debe ser la palabra más bella. Armoniosa, letra por letra, no necesariamente simétrica pero de figura elegante, como la tuya. Debe ser hermosa tanto en significado como en significante, en imagen acústica... debe poseer la melodía más cautivadora, la más delicada y placentera. Debe dejar entrever el oxímoron más maravilloso, debe seducir y enternecer. La palabra. Ella. Debe ser femenina, sin duda. Jamás hubo algo de tan obvia y suave femineidad.

Quiero ser yo quien lo logre. Encontrarte; a ti. Y hacerte eterna. Para que no mueras, nunca, y vivas, para siempre, en mí. Como ya lo haces, como lo harás siempre, de otra manera, que aunque menos grandiosa, es igual de grande.